lunes, 7 de febrero de 2011

Dissident Geographies


BLUNT, Alison & WILLS, Jane(2000) Dissident Geographies. An introduction to radical ideas and practice, Londres, Prentice Hall
                 
            Retomando el interés por las geografías disidentes, es decir, las geografías no hegemónicas, las geografías radicales, las geografías alternativas posibles en un marco de conservadurismo político (Perla Zusman, 2002),[1]Alison Blunt y [2]Jane Wills, profesoras de Geografía del Queen Mary College, de la University of London, llevaron a cabo exitosamente la ambiciosa idea de introducir en el breve espacio de 212 páginas, cinco enfoques de la geografía disidente (anarquismo, marxismo, feminismo, sexualidad y postcolonialismo) que, lejos de seguir el esquema capitalista actual, tomaron su propio camino alternativo, e intentaron aportar una visión más socio-crítica a la geografía, con el objetivo de modificar, de algún modo, esta realidad. Este fue, pues, el origen de Dissident Geographies. An introduction to radical ideas and practice, una obra clara y concisa, que, huyendo de la complejidad, nos permite iniciarnos en la teoría y práctica de las geografías disidentes, siendo, de este modo, un manual de introducción ideal para los y las estudiantes de geografía que estén interesados en este tema, ofreciéndoles una perspectiva de las tradiciones disidentes desde sus orígenes. A todo esto hay que añadir la presencia de ilustraciones, dibujos y tablas a lo largo del libro, que facilitan aun más la comprensión del mismo, y le aportan un estilo y un diseño sencillo y entendedor, ideal para su utilización en la enseñanza.

            Respecto a las autoras, la línea de investigación de la Dra. Alison Blunt se ha centrado principalmente en las geografías feministas y postcoloniales, las geografías de hogar e identidad, género, viajes e imperialismo y las geografías de la imperial domesticity.  La Dra. Jane Wills se ha interesado más por la economía política, por una parte,  y por el desarrollo y la naturaleza variable del movimiento de unión comercial. Sus proyectos de investigación anteriores, incluyen un estudio de futuros modelos de organizaciones de unión comercial para el Reino Unido (RU), trabajos para los Consejos de Europa en el RU, y una investigación sobre la estructura regional de las uniones de comerciantes, además de un estudio comparativo de las características de los empleados entre el RU y EEUU.
            La obra se divide en cinco grandes capítulos: 1. The Fire of Liberty: Anarchism and Geography,  2. Class, Capital and Space: Marxist Geographies, 3. Embodying Geography: Feminist Geographies of Gender, 4. Sexual Orientations: Geographies of Desire, 5. Decolonising Geography: Postcolonial Perspectives. De este modo, cada uno de ellos trata concreta y respectivamente cada uno de los enfoques de la geografía disidente, en los que se centra la obra: anarquismo, marxismo, feminismo, orientaciones sexuales, y postcolonialismo. Cada capítulo principal está a la vez desglosado en tres partes, siguiendo aproximadamente el siguiente esquema: primero realiza una introducción a las ideas y los principales pensadores del enfoque que trata el capítulo, posteriormente localiza en el espacio los lugares donde se ha producido esa tendencia, y, por último, explora las influencias y las interrelaciones de estas, tanto con el medio político y social, como el académico.
            El primer capítulo nos explica la evolución del anarquismo a lo largo de la historia, para centrarse, posteriormente en la relación entre el anarquismo y la geografía como disciplina. Empieza pues,  hablando de los inicios del anarquismo y de cuando comenzó a diferenciarse claramente de las ideas marxistas el año 1872, (destacando como principales pensadores/as anarquistas: Godwin, Stirner, Proudhon, Bakunin, Tolstoy, Réclus, Kropotkin, Malatesta y Goldman), para hacer posteriormente referencia a los años 1960's 1970's, décadas en que se originó una nueva generación de académicos anarquistas influenciados por los anteriores. Las autoras intentan recopilar varias definiciones de anarquismo, llegando a la conclusión de que realmente no existe una definición clara de este enfoque, dado que su naturaleza anti-dogmática no permite establecer unas pautas fijas ni tampoco doctrinas. De este modo, los anarquistas se caracterizan por su oposición a cualquier forma de autoridad y por su deseo de cambio hacia un nuevo orden social. El anarquismo propone una vida a pequeña escala, en comunidades que se autogobiernen, donde la toma de decisiones sea compartida por todos y se proteja el medio ambiente. Cabe destacar la teoría de ayuda o cooperación mutua, de Kropotkin, mediante la cual defiende que la supervivencia de las especies depende de la cooperación y no de la competitividad. Por otra parte, también es importante recordar la fuerza del anarco-sindicalismo, organizaciones de trabajadores que lucharon para una mejora de los salarios y las condiciones laborales, que tuvieron mucho peso en Francia y España. Respecto a la geografía como disciplina, las ideas anarquistas influenciaron  una nueva generación de estudiantes radicales de los años 1960's y 1970's, aunque hay que remarcar que esto no supuso un mayor desarrollo del anarquismo a nivel teórico, ni tampoco práctico en la geografía. Las autoras expresan su esperanza de que quizás estas ideas disidentes de los orígenes del anarquismo, vuelvan a resurgir con fuerza y estimular las geografías disidentes en el futuro. 
            El segundo capítulo se centra en la tradición marxista, así como en las implicaciones geográficas de esta tradición, como han evolucionado a lo largo de la historia para irse adaptando a las circunstancias de cada momento, encontrando así, desde el marxismo clásico al que hacía referencia The Communist Manifesto, 1848 (Marx y Engels), que veía la lucha de clases como el motor de cambio para conseguir una nueva sociedad, la segunda generación de marxistas clásicos (Kautsky, Plekhanov, Lenin, Luxemburg, Trotsky), hasta el marxismo occidental, más preocupado por cuestiones culturales y filosóficas,  cuya tradición no tuvo tanto peso como la clásica en la geografía, con la excepción de Henri Lefevre, único académico marxista de la tradición occidental que se preocupó por los temas de geografía, ya que intentaba entender las conexiones entre espacio y sociedad aplicando conceptos marxistas. Lefevre defiende que el capitalismo y el neo-capitalismo han originado un espacio abstracto, basado en la red de bancos, centros de negocios, autopistas, aeropuertos, etc. y critica que el espacio ha entrado en el modo de producción capitalista, pasando a ser utilizado para conseguir más beneficios. Todo lo que nos rodea pasa a formar parte del capital y de su modo de producción. Así, Lefevre, al igual que los/las marxistas clásicas/os consideraba que  para acabar con el espacio abstracto era necesaria una lucha de clases.
            La tendencia que trata el tercer capítulo es la de las geografías feministas o de género y como estas han influenciado en la geografía como disciplina. Las autoras nos explican las diferentes maneras en que las geografía ha analizado las relaciones entre género, espacio y poder. Empezando con una aproximación al concepto de feminismo, como el movimiento político que intenta paliar las desigualdades entre hombres y mujeres, Alison Blunt y Jane Wills pasan a mostrarnos la relación entre feminismo y política,  conceptos estrechamente relacionados, no sólo entre ellos, sino también con la variable espacio. A finales de los años 1970's, y especialmente durante los 1980's y 1990's las geógrafas feministas empiezan a establecer una conexión entre género y geografía. Aunque existe una gran diversidad dentro de las geografías feministas o geografías del género, todas comparten una serie de características comunes como son por ejemplo su oposición al sexismo, no sólo fuera sino también dentro de lo que es la geografía como disciplina, además de los departamentos y otras instituciones geográficas. Este capítulo empieza por diferenciar entre sexo y género. Así, el sexo haría referencia a las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, mientras que el género es una construcción social que varía en el espacio y el tiempo. Más adelante las autoras nos explican la evolución del feminismo en el RU y EEUU, que es donde tuvo su origen,  centrándose en las dos etapas más importantes de políticas feministas: la primera corriente del feminismo (finales del s. XIX- principios del XX) ponía énfasis en los derechos de la mujer independientemente de sus padres, maridos o hijos; a diferencia de ésta, la segunda (años 1960's, 1970's) se caracterizó por dar origen a diversas teorías feministas que intentaban entender y explicar las desigualdades de género para poder así, transformar estas relaciones y superar la desigualdad.
            Las orientaciones sexuales y las llamadas "geografías del deseo" son el tema principal del cuarto capítulo de esta obra, que trata las relaciones entre la sexualidad y el espacio. Las autoras ponen de manifiesto como la sexualidad, a pesar de ser considerada una parte esencial de la vida humana, no ha sido estudiada y plasmada en mapas de estudios geográficos hasta los años 1980's y, con más énfasis en los 1990's, abriéndose camino, de ese modo, en la enseñanza de la geografía. En este capítulo, Alison Blunt y Jane Wills exploran las relaciones entre sexualidad, poder y conocimiento y nos introducen en el análisis del dominio de la heterosexualidad, considerada como la orientación "normal", aceptada socialmente por el mundo occidental, y también de la homosexualidad y las orientaciones consideradas "desviaciones" por la sociedad occidental, que han sido marginadas por ella, por no aceptar que la heterosexualidad no es la única opción y no debe ser impuesta, sino que puede coexistir con otras tendencias diferentes que no por ello han de ser vistas bajo una connotación negativa. Cabe destacar  la geografía de la liberación gay, que tuvo su origen en Alemania a principios del s.XX, y en EEUU a mediados del mismo siglo. Las autoras hacen referencia a las aportaciones de Karl Heinrich Ullrichs y Magnus Hirschfield (Alemania); Havelock Ellis y Edward Carpenter (RU), que a finales del s. XIX explicaron las bases biológicas del comportamiento sexual. También destacan Sigmund Freud, Jacques Lacan, cuyos trabajos supusieron otro punto de partida del trabajo crítico con referencia a la sexualidad a principios del s. XX. Posteriormente, más hacia finales del s. XX, Michel Foucault y su crítica a la heterosexualidad obligada, supuso otro gran paso adelante para la geografía de la sexualidad. Foucault defendía que la sexualidad es inseparable del ejercicio del poder y la producción de conocimiento asociada a éste. De este modo, la sexualidad tiende a variar en el espacio y el tiempo, y depende de las relaciones de poder en la sociedad. El dominio de la heterosexualidad es una consecuencia de los medios de comunicación, leyes, religión y educación que imperan en un lugar determinado en una época determinada. Además de las influencias anteriores, Blunt y Wills hace referencia a una serie de geógrafos destacados que se interesaron por el tema de las geografías sexuales, rechazando la heterosexualidad obligada: David Bell, Jon Binnie, Lawrence Knopp y Gill Valentine.
            El quinto y último capítulo se centra en las perspectivas postcoloniales como medio para "descolonizar" la geografía como disciplina. Las autoras comienzan introduciendo las diferentes aproximaciones al término "postcolonialismo", llegando a la conclusión de que es un término muy complejo, que en general se caracteriza por el anti-colonialismo, y por haberse dedicado a estudiar el impacto del colonialismo durante la historia, hasta la actualidad (nuevas formas de colonialismo, o neocolonialismo),  investigando las relaciones existentes entre las formas coloniales de poder y conocimiento y mostrándose en contra de las representaciones del colonialismo en el mundo, y a favor de la representación de las diferentes culturas (incluyendo sus poblaciones y lugares). En este contexto, es necesario recordar los trabajos de Edward Said, Homi Bhabha y Gayatri Chakravorty Spivak, que mostraron especial interés  por la localización espacial de las perspectivas postcoloniales, y fueron importantes influencias para la creación de un campo tan diverso como es el de los estudios postcoloniales. De Said, Cabe destacar su obra Orientalism, a partir de la cual se ha producido un giro en las investigaciones sobre la política colonial de la representación y la identidad a través de diversas disciplinas. Así, a través de su obra, Said examina la complejas interacciones entre poder, conocimiento y representación, criticando los discursos que provocaron una imagen distinta de "Oriente" y "Occidente", y ofreciendo mediante su obra una serie de conocimientos sobre la gente y los lugares del Este, intentando así, romper con los prejuicios y falsas ideas que hacían imaginar el Este como inferior e irracional respecto a Occidente. El Orientalismo, no tenía nada que ver con la vida en Oriente Medio, ni las costumbres, etc., lo que realmente pretendía era hablar de la vida, costumbres y culturas occidentales, con el fin de dar una mejor imagen de éstas, dejando las orientales en un nivel inferior, esto es lo que criticaba Said. Bhabha, por su parte, examinó el papel de la población colonizada, en los discursos orientalistas, centrándose en los puntos de ruptura que desestabilizaban las normas imperiales y coloniales, poniendo énfasis en las bases relacionales y aspectos inestables de esta norma, para desafiar, de ese modo, la idea de Occidente como "lo propio" y Oriente como "lo otro", (a diferencia de Said, que se centraba en el poder hegemónico del Orientalismo). Por último, Spivak, se preocupó por los sectores más bajos de la población colonizada, cuestionándose si era posible estudiar las localizaciones de estos "espacios ocultos" y prestando atención a la opinión de la población colonizada, especialmente a la de las mujeres. Gayatri Chakravorty Spivak realiza una pregunta retórica, Can the subaltern speak? No, la población colonizada no puede hablar, porque ha sido forzada al silencio por el poder colonial y se ha borrado de las historias nacionalistas e imperialistas. Para Spivak, estos espacios subalternos se mantienen ocultos a la vista, son creados y silenciados por los discursos de las clases dominantes.          
            Probablemente uno de los aspectos más interesantes de esta obra, es que no sólo se centra en introducir una variedad de geografías disidentes, sino que analiza también sus influencias en la geografía como disciplina académica, y especula a cerca de sus perspectivas de futuro. Otro aspecto a destacar, de relevada importancia y que llama especialmente la atención, es el hecho de encontrar todo un capítulo dedicado a la geografía de la sexualidad y las orientaciones sexuales, tema a menudo olvidado o considerado "tabú" en otros ámbitos, pero que recibe la importancia que merece, en esta obra, que nos introduce en las diferentes tendencias y los espacios con que éstas se identifican, realizando una crítica al dominio de la heterosexualidad y la marginación de cualquier tendencia diferente a ésta. Otra característica a destacar, pero esta vez de la obra en conjunto, es la relación entre las cinco tendencias a las que nos aproximan Blunt y Wills, bajo la etiqueta de "geografías disidentes", que radica en que todas pretenden luchar contra la opresión y devolver a la  disciplina de la geografía la parte que le corresponde a la hora de implicarse en los movimientos sociales, oponiéndose a la discriminación y a las injusticias  sociales y aportando una visión crítica de la realidad.
            Las autoras han utilizado un gran número de fuentes bibliográficas para escribir esta obra, la gran mayoría de las cuales (prácticamente todas), son de origen anglosajón, ya que se trata del ámbito en que estos enfoques de la geografía tuvieron su origen.  A pesar de ello, éste podría ser un aspecto criticable de la obra, ya que por ejemplo, los/las pensadores/as anarquistas más destacables de la historia procedían de Rusia, Francia y España. Las referencias bibliográficas se encuentran al final de cada capítulo. Además de éstas, a lo  largo del libro las autoras introducen fragmentos de obras de los diferentes pensadores de los que trata cada capítulo, cosa que facilita la comprensión de las ideas que intentan transmitir. El lenguaje utilizado es también otro punto a favor a la hora de comprender el contenido de esta obra, ya que las autoras utilizan un estilo estándar, muy claro y sencillo, que facilita una ágil y rápida lectura incluso para las personas de origen no anglosajón. Por la manera en que está escrito, al igual que por su estilo y diseño, podríamos decir que se trata de una obra de carácter divulgativo, que sería especialmente adecuada para el campo de la enseñanza, pero que puede ser comprendida por cualquier lector/a que tenga interés por introducirse en este tema.     
            En definitiva, Dissident Geographies tiene la cualidad de captar la máxima atención e interés del lector/a, introduciéndole en el mundo de las geografías disidentes, y lo que es  más importante, despertando su curiosidad acerca de estas tendencias alternativas, llevándole a investigar más profundamente sobre el tema. En estos momentos en que la sociedad está sufriendo las consecuencias de las políticas neoliberales del sistema capitalista del mundo occidental, sería muy positivo, al menos desde la geografía como disciplina, hacer despertar entre los estudiantes, esa perspectiva socio-crítica y de lucha contra la opresión a la que nos introducen Alison Blunt y Jane Wills en esta obra. Quizás esto potencie, la reconceptualización de cómo se inserta y participa el geógrafo en tanto que intelectual con y en las reivindicaciones de los sectores populares, haciendo de su conocimiento un instrumento de las mismas y, también un medio para alimentar la práctica teórica y, luego, las propias prácticas políticas (Kitchin y Hubbart, 1999).


[1] Blunt, A. forthcoming, Domicile and diaspora: Anglo-Indian women and the spatial politics of home. Oxford: Blackwell.
  Blunt, A and Mc Ewan, C. eds. 2002, Postcolonial geographies. London: continuum.


[2] Lee, T. and Wills, J. (eds) Geographies of Economies. Arnold, London, 1997.
  Waterman, P. and Wills, J. (eds) Place, Space and the New Labour Internationalisms. Oxford: Blackwell. 2001.

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